Cada vez que se acerca esta fecha me pregunto lo mismo y más cuando veo esos restaurantes llenos de gente. ¿En realidad estamos ayudando a combatir el cáncer infantil comprando una hamburguesa?
El sitio
de McDonald’s informa que ya pasaron 14 años del Mc Día Feliz. “14 años colaborando con la Fundación Peluffo Giguens y su lucha contra el cáncer infantil. Este año no podés faltar: queremos contribuir con el funcionamiento del Hogar La Campana, donde se alojan, con un familiar, los niños del interior del país en tratamiento. Tu presencia es fundamental. Contamos contigo”.
La causa es justa. Pero no hay que olvidar que la comida de McDonald’s es cancerígena. Primero porque contribuye a la obesidad (la principal causa de cáncer después del tabaco), y segundo porque las papas fritas son potencialmente cancerígenas.
Este año el fiscal general de California Bill Lockyer, demandó a nueve cadenas de comida rápida (entre ellas McDonald’s) porque deberían advertir a los consumidores de la nocividad de las papas fritas.
La agencia EFE
informó:
El argumento de Lockyer es que estas compañías -Frito Lay, Kentucky Fried Chicken, McDonald”s y Wendy”s, entre otras- están obligadas, por ley, a advertir a los consumidores de que las patatas fritas contienen una cantidad muy elevada de acrilamida, un producto potencialmente cancerígeno.
El fiscal se apoya en una medida que aprobaron los votantes de California en 1986 y que requiere que los comerciantes avisen a sus clientes antes de exponerlos a sustancias que puedan resultar peligrosas.
Y así, California cree que la industria alimentaria tiene la obligación de alertar sobre los peligros derivados del consumo de esta sustancia, presente desde 1990 en la lista de carcinógenos elaborada por este estado.
La acrilamida se forma al freír, tostar u hornear a altas temperaturas los alimentos con almidón, como las patatas o el pan.
La propuesta se basa en investigaciones recientes que muestran que el producto -que se usa comúnmente para el tratamiento de las aguas residuales, entre otras aplicaciones- daña el material genético de las células y, según mostraron estudios de laboratorio, induce tumores en ratas.
En junio, la Organización Mundial de la Salud reunió a 25 expertos para analizar el tema. En el informe final
concluyó que:
Hay muy pocos datos sobre acrilamida en humanos, y los mismos no proporcionan evidencias de riesgo de cáncer por exposición ocupacional. Todos esos estudios tienen un poder limitado para detectar aumentos pequeños en la incidencia de tumores. La Consulta reconoció la presencia de acrilamida en los alimentos como un tema importante para los humanos dada su capacidad para inducir cáncer y mutaciones hereditarias en animales de laboratorio.
La Consulta recomendó más información y nuevos estudios para comprender mejor los riesgos que representa la acrilamida en los alimentos para la salud humana. La Consulta también aconsejó minimizar cualquier riesgo existente, incluyendo evitar la cocción excesiva de los alimentos, elegir una alimentación saludable, investigar las posibilidades de reducir los niveles de acrilamida en los alimentos, y establecer una red internacional de acrilamida en los
alimentos.
Y, pese a la inexistencia de investigaciones en humanos y más allá del número concreto, estimó que:
las ingestas promedio de la población general están en el orden de 0,3 a 0,8 microgramos de acrilamida por kilogramo de peso corporal por día. Dentro de una población, se anticipa que la ingesta en los niños generalmente será dos a tres veces mayor que la de los adultos cuando se expresa sobre la base del peso corporal. Las ingestas alimentarias de acrilamida pueden ser varias veces superiores al promedio en el caso de algunos consumidores.
La cuestión no es dejar de “convertir una Big Mac en una sonrisa”, sino tratar de no convertir una Big Mac en más cáncer.
Hace un mes exacto comentaba estos carteles:

Foto: Seth Godin’s 
Ironías tiene la vida. La decisión la debemos tomar nosotros. Por nosotros, por nuestros hijos y los hijos del vecino.
Yo voy a colaborar. En el sitio
de la Fundación Peluffo Giguens están estos números 0900:
0900 9720 para donar $ 20
0900 9750 para donar $ 50
0900 9800 para donar $ 100
De esta forma colaboro con la fundación, no le dejo ganancias a McDonald’s por concepto de papas fritas y bebida (lo recaudado por eso no va para los niños con cáncer. Recordar que esto no se hace por filantropía, a Ronald no le interesan los niños con cáncer), y no perjudico mi salud.
Es importante señalar que, según el Ministerio de Salud Pública, el 8,1% de los niños, el 26% de los adolescentes y el 51% de los adultos uruguayos tienen problema de sobrepeso y obesidad.
Tema aparte, me da pena que algunos periodistas que les tengo cierto aprecio se presten para esto.